Llevaba muchiiiiiiisimo tiempo buscando una receta de New York Cheesecake que les gustara a mis nenes y que fuera rápida y fácil de preparar.
Esta receta la saque de un libro de mi madre, pero como la autora es danesa, los ingredientes eran un poco raros y los traductores los enrarecían aun mas.
Decidida a adaptarla a mis posibilidades, he cambiado algunas cositas para poder hacerla fácil y rica.
Espero que os guste como a nosotros.
Ingredientes:
150 g. de galletas tipo digestive
30 g. de azúcar moreno
70 g. de mantequilla fundida
500 g. de queso crema a temperatura
ambiente (quark, philadelphia)
100 gr de azúcar
25 gr maicena
3 huevos medianos
1 cucharadita de extracto de vainilla
ralladura de 1 limón
1 yogur natural sin azúcar
Mermelada de fresas o frambuesas.
Machacar las galletas hasta que queden
completamente trituradas. Echamos las migas en un tazón mediano y
las mezclamos con el azucar moreno. Derretimos la mantequilla a fuego
medio-bajo. La mezclamos con las migas de galletas y mezclamos hasta
que queden completamente impregnadas. En un recipiente desmontable de
unos 20 cm engrasado echamos la mezcla y con ayuda de la maza del
mortero las aplastamos hasta que la base y los bordes de la tarta
quede uniforme. Lo cubrimos y lo metemos en el congelador mientras
preparamos el relleno de la tarta de queso.
Ponemos en la taza de la batidora el
queso crema, el azúcar y la harina. Batimos a velocidad media hasta
que esté suave. Añadir los huevos, uno a la vez, batiendo bien
después de cada adición.
Añadimos el yogur, la ralladura de
limón y la vainilla y batir hasta que se incorpore todo bien.
Sacamos la base de la tarta del
congelador y vertemos la mezcla sobre ella. Horneamos a 200ºC
durante aproximadamente 10 minutos. Luego, reducimos la temperatura
del horno a 150ºC y continuamos la cocción hasta que esté firme y
cuajada.
Retirar del horno y colocar sobre una
rejilla. Para prevenir que aparezcan grietas en la superficie de la
tarta de queso mientras se enfría, podemos pasar un cuchillo
alrededor de la base, despegándola del borde.
Se puede comer tal cual o adornar con mermelada de fresas y fresas naturales o en conserva.
Se puede comer tal cual o adornar con mermelada de fresas y fresas naturales o en conserva.
